COMPRA INTELIGENTE

SLOW SHOPPING

¡Hola amig@s de Las Tendencias de Yaneth!

Seguramente ya habrás oído el concepto «Slow Shopping«, este es el tema de este post. Slow Shopping traduce algo así como, Compras sin impulso, o comprar con cabeza.

Tenemos que aprender a vivir de forma más consiente, tal como lo dice Valérie Halfon en su libro «La Terapia del Slow Shopping», vivimos en un mundo de excesos donde gracias a los medios de comunicación, nos bombardean en todo momento con publicidad que nos incitan a comprar.

photo of woman looking upwards
Photo by Jonathan Andrew on Pexels.com

Este concepto de moda consiste en consumir con más cabeza y usar el dinero como medio para hacer realidad nuestros sueños y objetivos, para así alcanzar la felicidad. Y, lo primeros es averiguar cuáles son estos sueños y objetivos.

Slow Shopping.
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Una de tus metas debería ser empezar por invertir en un buen curso que te permita ascender en tu trabajo y a abrirte paso en el mundo laboral.

Examina tus hábitos de Consumo

Invertir en un viaje a ese lugar que te gustaría conocer, o una escapada en vez de gastar en bienes tangibles.

Playa del Carmen, Rivera maya-México.

No tires tu dinero, seguramente te habrá costado mucho ganártelo, antes de gastarte tus ahorro o endeudarte, plantéate si realmente necesitas ese objeto ¿De verdad crees que tu vida será diferente porque te compre un móvil de última generación?


Recuerda que somos responsable de nuestra vida, así que toma el timón del barco de tu vida, no lo dejes a la deriva o lo que es peor, en manos de otros.

Sí eres una Fashion Victim o compras por impulso y no por necesidad, trata de ocupar tu tiempo libre con clases de deporte, o de baile por ejemplo, una opción interesante es aprender un nuevo idioma. Si consideras que no controlas tus gastos, una excelente idea es crear un estricto presupuesto mensual (y respétalo).

Llegar a la tienda o al supermercado y prestar atención a todo lo que compramos. Detenernos a observar, comparar y, por supuesto, leer las posibles etiquetas, el origen del producto o cómo se ha elaborado.

En definitiva, indagar acerca de lo que constituye nuestro sustento y tomarnos la molestia de conocerlo. Eso es, a grandes rasgos, lo que nos propone el slow shopping o compra lenta.

Así, comprar menos pero mejor también resume a la perfección la filosofía de esta nueva manera de entender nuestra relación con la comida. Aunque si lo pensamos bien, no es tan nuevo, sino más bien bastante viejo, pero lo hemos rescatado de un cajón donde sin duda estaba cogiendo polvo, pues este término anglosajón ha venido a rebautizar un concepto de sobra conocido por nuestras abuelas.

http://www.alimente.elconfidencial.com

Se suma al movimiento slow una nueva tendencia y concepto de compra, el slow shopping. Nacido entre las asociaciones de comerciantes, pequeños diseñadores instalados en los centros neurálgicos de las ciudades y las ganas de fomentar un nuevo consumo, dirigido tanto al turista como al ciudadano. 

Este nuevo concepto nos sugiere una alternativa a la manera que tenemos de comprar y vender, productos o servicios. Nos replantea las relaciones que se establecen entre comerciantes y clientes, nos replantea la conexión con el producto en sí y nos ofrece una experiencia durante el servicio que nos prestan las tiendas.

El slow shopping quiere cambiar las dinámicas de consumo, promoviendo y ofreciendo un  conocimiento profundo del producto y restableciendo los ritmos desacelerados implícitos en la sostenibilidad.

http://www.slowfashionnext.com




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